Te has ido sin conseguir el peluche.
Aparte de poner triste a la yaya, no has podido recuperar el peluche.
En este momento, no le tomas mucha importancia.
"Un peluche es algo de niños", piensas. Tú ya has superado el pasado,
pero cada año recuerdas menos, hasta que todo empieza a ser borroso.